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martes, 29 de noviembre de 2016

Crisálida


Perdidas de deseo,
mis pupilas
galopan 
a lomos del instante
en que la noche
derrama su negrura,
y el desgarro
con que el alma aúlla
estrellándose
contra el pecho del viento,
libera mi pelo
que brilla feroz
bajo la luna.

Soy la que muerde
(tu carne)
queriendo sentir
la sangre de tu boca
en mis entrañas,
y dejar
que tus ojos rueden
por la corva sombría
de mi espalda
haciendo de la piel
astillas de deseo.

Soy la crisálida
pariendo
maravillosa luz
sobre tus alas.


viernes, 18 de noviembre de 2016

para el amor que está en la sombra

En la hora anterior a tu mirada
se ilumina la noche.
Mientras tus ojos prometen
sin palabras,
el beso tiembla entre nosotros.

No tengo miedo de quererte
hay tanto frío en mi pasado
que quererte es latir sobre tu boca,
la que pide
aquello que no dice,
lo que es urgente y late.
Es gemir
en las entrañas del deseo
arrancando el hambre
el hastío y la cordura.

Te amé tanto en la distancia
que quedaron sin aire
las pupilas
después del amor.

Así imperfectos los dos,
sobreviviendo
a la piel
empapada de fuego.







sábado, 5 de noviembre de 2016

Ay...de mi boca


 Ay de mi boca
que cruza como un trueno
la dulce piel
reflejada
en la comisura del beso.

Ay de esta boca
exhausta del amor
que muerde el aire
y se queda a medias
entre dos paréntesis de angustia.

Ay de su boca,
feroz urgencia entre mis piernas.
Agorera boca
derramándose húmeda
en la noche negra.

Ay de las bocas náufragas de gozo,
ay corazón enloquecido…
galopando salvaje
sobre el rescoldo íntimo
del fuego.




jueves, 3 de noviembre de 2016

Recién llegada!

Hola a todos!
Anoche llegué de otro pequeño viaje a Zaragoza,a ver a la familia.
Fueron dos semanas intensas en emoción,alegría y felicidad.
Ya estoy de vuelta.
Antes que nada, volver una vez más agradecerles cada lectura,cada comentario,cada instante que me dedican para leer lo que publico. Me hace sentir muy feliz, y con ganas de seguir.
Iré poniéndome al día despacio y de a poco,como a mi me gusta,para poder disfrutar de la palabra de tantas personas a las que admiro profundamente como escritores.
Nos leemos!!!
Gracias a todos!

miércoles, 12 de octubre de 2016

La boca del cielo


Su lengua trepa lentamente por mi vientre, en un ascenso lento y concienzudo, dejando una huella cristalina que refresca mi piel estremecida aún por el orgasmo.
La boca suculenta de mi amante.
La que abre las compuertas del anhelo y del gemido.
La que besa ,la que devora.
He deseado tanto esa boca perversa e inocente que el temblor anticipado del deseo, se enreda entre el vello sedoso de mi pubis.
Sus labios sedientos buscaron entre besos y lametones la hendidura húmeda y caliente que con mis dedos abrí y acaricié para que su lengua voraz conectara mi vagina con el alma, como una flecha de deseo.
Su boca y mi vulva...labios y labios mezclándose por fin. Quiero que me empape de saliva tibia.
Que se mezcle con mis jugos en conjunción perfecta.
Que sus dedos acompañen la danza certera, que se introduzcan anhelantes en toda su extensión y me recorran por dentro dejándose abrazar por las paredes calientes de mi útero. Convertirme en una leona hambrienta que da rienda suelta a su instinto.
Él relame mi sexo con deleite y lo acaricia lentamente a lengüetazos  haciéndome gemir y apretarme como si me engullera a pedazos hasta el orgasmo.
Una y otra vez recorre la piel desnuda de los labios empapados, se detiene implacable entre ellos jugueteando, mordisqueando cadencioso a sabiendas de que me voy a morir de placer...que es todo para mi. Quiero que me devore, que me succione; deshacerme en él.
Mi clítoris latiendo de deseo, henchido y desafiante, asoma entre la vulva plena de humedad roja y sedosa, como una flor extrañamente viva, como una boca que aclama otra, que pide ser comida y besada, rebuscando jugosa, empapándome de gozo. Homenajeándome.
Mis pechos huérfanos de besos se erizan entre mis manos y los pezones oscuros se encienden y endurecen obedientes al contacto urgente de los dedos.
Toda yo soy placer. Toda yo soy su boca. Soy sus dientes que me rozan.
Soy sus manos que acarician mis nalgas separándolas para abrir el camino hacia mi sexo.
Soy su lengua que entremezcla mis flujos y su saliva en un lenguaje de sonidos roncos.
Lengua victoriosa, cálido cáliz entre mis muslos, inventando recorridos sobre mi clítoris que en toda su hermosura carnal, en su enhiesta magnitud reclama el orgasmo.
Ahora...ahora...ahora...
Y llega galopando sobre la grupa del gemido y descarga su fuerza arrolladora en cientos de latidos que me disuelven, que me diluyen orgásmica entre sus labios, en sus dedos hirvientes dentro de mí. Todo mi sexo soy yo, gigantesca ola, marea inmensa que me abraza.

Sus ojos febriles se encuentran con los míos.
Quiero encender su piel a sorbos lentos.





martes, 27 de septiembre de 2016

oscura...

Vi que la sombra de la noche se alargaba sobre las sábanas arrugadas entre nuestras piernas y decidí que tenía que irme ya.
Probablemente si amanece antes de que me vaya, todo se convertirá en lo de siempre. Y no quiero.
Esto forma parte de mi. Yo, sola, oscura, deseo.
Separada de todo lo demás. De todas las demás parcelas de mi vida.
Un punto y aparte. Oscura, yo, deseo, sola.
Otra piel apenas conocida que converge con la mía, para que permanezca intacta en mi memoria y que no se diluya como tantas cosas que olvidé de tanto recordarlas.
Es esta boca que come mi sexo la que arranca mis corazas, son sus dedos abriéndose paso entre mis nalgas, los que empapan de gozo mis tormentos. Es mi orfandad de piel la que  reclamo a este tiempo regalado.
Devorándolo. Ávida, cabalgo sin bridas al borde del precipicio en que caeré cuando me corra una y otra vez.
Y él recogerá en sus brazos mis gemidos. Esa franja de luz que asomará un instante en nuestros ojos, sin preguntas ni respuestas.
Antes de que se haga de día.

( texto recuperado)

 Dedicado con todo mi cariño a María Perlada, que fue la que me animó a ir colgando algunos de estos relatos. Gracias María!


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Eso era

Eso era.
Lo verdadero de la muerte.
El pecho lleno de gritos
y el sinfín del aire irrespirable.
El ahogo y el silencio
extendiéndose como un funeral
anticipado.
Dije algo del amor,
maldita pena
que agoniza
esperando
que alguien me cierre los ojos.