Los recuerdos
son palabras
tejidas en el alma.
Suave devenir
que recoge
en sus brazos
la humilde mirada
del ayer.
El dulce olor
de un tiempo
que fue.
Quizás se trate solo de eso. Seguir las huellas que me indiquen hacia donde caminar ahora que parece que todo queda en suspenso. Aquí intento guarecerme. Es mi propio rincón,donde recibo a quienes quieran descansar un rato. Bienvenidos a todos.
El horizonte
tiene la costumbre
de arrojarse
a mis brazos.
Qué hago yo
con tanto universo?
Será presagio de eternidad?
Dejará una cicatriz
de luz como ofrenda?
Sostener la mirada
de la certeza
sin parpadeos.
Fingir
por un instante
que todo lo vivido
ya es.
Mientras la vida
incendia
la poesía,
quiero entender
el gesto salvaje
de ser verso
chocando
contra el universo.
(Ser para siempre agua.)
Ese vacío
atemporal
que se instala
en los huesos,
cuando todo parece
hacerse fuego
hasta quemar
la punta
de los dedos
que por primera vez
rozan el sol.
Ahí había un grito
debatiéndose
entre el vacío
y la costumbre.
La palabra sin voz
tenía el peso
de todos los ángeles
dejándose caer
en las tentaciones.
(Imagen de Catrin Weltz-Stein)
(Estaré ausente hasta el 21 de septiembre... responderé entonces agradeciendo los comentarios! Gracias anticipadas!)