El óxido del tiempo
y los recuerdos que no vuelven
deja mis orillas desnudas.
Ese pudor diminuto
como una aguja helada.
La mirada acuosa
de un recuerdo
que el tiempo,
sin retorno,
sin querer,
sin creer
hizo que quizás
fuera posible.
Quizás se trate solo de eso. Seguir las huellas que me indiquen hacia donde caminar ahora que parece que todo queda en suspenso. Aquí intento guarecerme. Es mi propio rincón,donde recibo a quienes quieran descansar un rato. Bienvenidos a todos.
Poco duraron los sombríos tiempos
en que, refulgentes,
los segundos
se derrumbaron
sobre los relojes.
El óxido del tiempo inexorable
marcó para siempre
el absoluto
ritmo
de los finales.
El tiempo,
divino vidente
en la omnipresencia de la eternidad.
"Caricias del óxido" obra de Francisco Vicente López.
Textos participantes: http://paraisodeletras-blogueros.blogspot.com/2021/03/una-idea.html?zx=d75dd53c827feb60
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