Una nueva Invitación al Baile del Castillo!
Iba a llegar tarde a la Fiesta del Caballero misterioso.
Era la primera vez que la invitaban a un evento así, con lo cual había preparado todo con extremo cuidado y mimo para estar a la altura de las consignas del protocolo de esa fiesta.
Salió apuradísima de la casa, sin maquillar,con una coleta, sus vaqueros de la suerte y una camiseta blanca. Ya habría tiempo de engalanarse allí, ya que se les ofrecía esa posibilidad, para estar más cómodas y tranquilas.
Su coche arrancó velozmente y respiró nerviosa comenzando la aventura.
Cuando llegó a la mansión (porque no podía llamarla de otra manera, era imponente), aparcó su coche, bajó apurada, porque estaban todas las ventanas abiertas e iluminadas,se oía música, y muchas voces y risas. Era tarde ya!
Abrió el maletero para coger sus cosas , tardar lo menos posible y sobre todo, entrar desapercibida para no dejarse ver antes de estar lista y esplendorosa.
Pero sus preciosos ojos se abrieron con espanto al comprobar que el maletero estaba…vacío!
No había maleta,no había nada de nada…solo la vieja toalla de playa y unas bolsas sueltas. Con las prisas había dejado todo al lado de la puerta al salir corriendo de la casa.
Qué horror! Qué iba a hacer ahora? Como explicaría lo sucedido? Mejor irse sin avisar? Quedarse y explicar? No quería perder una posible y futura invitación. Si se iba ahora no podría conocer las famosas fiestas y seguro nunca más sería tenida en cuenta.
No sabía si reírse,llorar,o ponerse a gritar de la desesperación.
En el momento preciso en que decidía volverse a su casa, escuchó una voz detrás suyo preguntándole si tenía algún problema. Se giró en redondo encontrándose frente a frente con el que supuso era el anfitrión. Su smoking lujoso, su impecable figura, su porte y…principalmente porque lucía un negro antifaz de seda que dejaba adivinar unos ojos profundamente oscuros y un bastón con puño de plata rubricando la presentación.
Muy apurada y ruborizada explicó lo que había sucedido y disculpándose le dijo que se iría de inmediato.
El Caballero, la invitó a entrar por una puerta lateral, ofreciéndole la posibilidad de elegir en el cuarto de los trajes femeninos, lo que ella deseara. Quería que no se fuera y que pudiera vivir una de sus célebres fiestas de Fin de Año.
Finalmente decidió quedarse, a veces las oportunidades se dan una vez en la vida, y ella no quería arrepentirse de no haber experimentado esa.
Entraron silenciosamente por detrás de la casa, y él la invitó a subir a una de las habitaciones del piso superior.
Una vez vestida, debía elegir el sitio donde se producirían los encuentros, tenía tres opciones en el pergamino que iba a encontrar en el escritorio de la habitación de los trajes, y una vez elegido el encuentro, acudir y esperar.
A solas, en la habitación de los vestidos se maravilló con la cantidad de ropa, maquillajes, adornos y perfumes que allí podía encontrar. Comenzó a revisar los percheros, no había nada que le gustara particularmente, ella era informal, sencilla, sin demasiadas vueltas. No le gustaban los adornos y menos esos trajes tan extremados.
Dio vueltas por el cuarto, miró y remiró todo, y de pronto vio entre todas las faldas, enaguas, corpiños y guantes un impresionante corsé de extraordinaria seda china, color dorado envejecido, con bordados en un verde esmeralda, formando maravillosas hojas y flores de cerezo. Inmediatamente lo apartó para ponérselo. Pero tenía que elegir otra pieza para la parte de abajo, siguió buscando sin encontrar nada que le gustara de verdad e hiciera honor a esa maravillosa prenda. Qué iba a ponerse?
De pronto tuvo una idea irracional, pero, no del todo descartable…
Mientras imaginaba como hacerlo, comenzó a maquillarse, adornó sus preciosos ojos verdes con sombras doradas y marrones, remarcó sus pestañas y sus mejillas, se dio toques de brillo rojo sangre en la boca, y mirándose al espejo, se vio tan bonita que soltó su coleta esparciendo su larguísima melena sobre su espalda como una negra cortina de seda.
Y fue al mirarse cuando decidió como terminaría de vestirse…
Cerró la puerta y acudió a la Habitación Violeta.
Cumplió todas las premisas y esperó inquieta, de pie, con el corsé desabrochado por la espalda, sujetándolo con las manos sobre sus pechos.
Cuando el Caballero sutilmente tocó anunciando su llegada, ella sintió el frío que entró al abrirse la puerta. Su piel se erizó, pero, se quedó quieta, dándole la espalda.
El Caballero se acercó lentamente, y susurró con delicadeza con voz profunda y grave:
“ Eres muy atrevida eligiendo la ropa, tengo que reconocer que no solo me has sorprendido, sino que te miro y siento el deseo de acariciarte. Deja que te ajuste los cordones del corsé”
Êl se acercó casi hasta pegarse contra su espalda, sintió el aliento en el cuello y esperó los primeros tirones para cerrar el corpiño.
Pero no sucedió eso, de pronto sintió que por su espalda se deslizaba algo que ella no podía definir, algo que era suave y frío, pero de tacto agradable… desde su nuca hasta la última vértebra entre sus nalgas, en el sacro, el hueso sagrado, el que guarda las memorias ancestrales, el que despierta la energía cósmica. Y sintió como el poder ancestral femenino se elevaba anclándose en su sexo .Se giró entonces mirándolo a los ojos.
El Caballero tenía una negra fusta de cuero que golosamente recorría con sus dedos. Eso era lo que había sentido antes! Qué sensación maravillosa.
Los negros ojos de él recorrieron una vez más todo su cuerpo, con una sonrisa entre burlona y oscura, apretó los cordones del corsé sobre su cuerpo, la invitó a girarse y colocándose detrás de ella frente a un enorme espejo miró esa imagen tan erótica que reflejaba el cristal.
"Has sido una chica muy desobediente, nadie viene al Baile del Caballero eligiendo un corsé de seda antigua, una de las prendas más impactantes de mi vestuario de fiestas y se deja el vaquero desgastado y los pies descalzos”
Y con esa misma sonrisa, esa misma mirada oscura, hizo chasquear suavemente la fusta contra su otra mano.

Mi gratitud por asistir a Mi Baile y por esta cita en La Habitación Violeta donde el placer ha reinado. Un relato sensual que nos lleva a un final que no es tal, sino que es el inicio de mucho más.
ResponderEliminarBesos dulces, Lunaroja y dulce semana.
Gracias Dulce, ya sabes que el final no podía ser de otra manera, porque luego leyendo los comentarios,cada una imagina algo diferente! Y eso creo que es lo realmente "erótico" del juego.
ResponderEliminarGracias también por haberme animado a seguir y a participar.
Fue un placer,realmente!
Un beso
¡Guau!
ResponderEliminarEl Caballero sí que sabe hacer una fiesta, de la que sigue habiendo repercusiones. Y con tantas y selectas invitadas.
Creo que el maletero fue abierto por otra de las invitadas. Obviamente, no fue ninguna de las poetisas, narradoras. Sino alguna otra, no narradora, más bien personaje. Podría haber sido Duality, la mujer felina.
El Caballero supo ayudar a la invitada y jugar bien el juego. Muy acorde al gusto de la invitada.
Tengo algo nuevo que no leíste. Besos.
Hola Demi! ese giro de una tercera persona implicada...quién sabe! No se me había ocurrido, aunque la jugada no le salió.
EliminarGracias por esa mirada! Muy personal también.
Ahora te leo.
Besos
Como te dije en el blog del anfitrion te lo repito mi querida Lunita, me alegro de que te hayas animado y has escrito un relato no solo seductor y mágico , sino ese final al menos para mí con una sonrisa en los labios. Gracias, por hacerlo tan bonito, y dejándonos disfrutar de tus letras.
ResponderEliminarUn besote grande , grande, muak.
Gracias mi Campi, cuanto me alegra este comentario,viniendo de ti que eres el hada de los relatos originales y preciosos!
EliminarMuchísimas gracias preciosa!
Lo valoro muchísimo!
Besitos!!
´Lo leí en el blog de dulce y me encanto. Fu un relato tan apasionado. Te mando un beso.
ResponderEliminarGracias JP! me alegra que lo hayas disfrutado!
EliminarAhora iré a tu blog a leer tus últimas entradas, ya sabes que no puedo añadir blogs a mis favoritos.
Besitos!
Una chiusa davvero inaspettata, in questo racconto, che lascia una traccia nel profondo, per la sua intensità.
ResponderEliminarUn caro saluto
Grazie, Silvia!
EliminarPenso che il finale sia esattamente ciò di cui il lettore ha bisogno per accendere la sua immaginazione e permettergli di immaginare molti possibili finali.
Grazie mille per le tue gentili parole!
Cordiali saluti
Fantástico relato!!!
ResponderEliminarMe encantó todo... fluye, da rienda suelta a la imaginación, uno lo hace suyo... ¡Una maravillosa participación al Dulce Baile!
Y menudo modelo guay se montó la protagonista, perfecto 👌🤩
Besos mil
Ajajaj gracias Milena, me encantó eso del modelo guay! Es que ese sería como un look muy yo, aunque ya no me pueda poner corsé! ajajjjj pero me representa bastante.
EliminarQué bueno que te haya gustado, cuando leí tu comentario en el blog me sentí muy agradecida!
Gracias preciosa.
Un besazo!
Te quedó genial Luna, un relato sensual y atrevido donde los juegos dominantes relucen al final. Un abrazo
ResponderEliminarGracias Nuria!
EliminarMe gustó hacer un relato,donde todo de alguna forma quedara sugerido y dejado a la imaginación de los lectores., Creo que ese es realmente el gancho.
Muchísimas gracias de verdad!
Besitos
Hay un relato que aún no leíste.
ResponderEliminarBesos.
Sí, si, ya leí tu comentario más arriba, no estuve presente en el fin de semana.
EliminarBesos
Excelente aportación Luna.
ResponderEliminarFeliz semana.
Un abrazo
Muchas gracias Carmen!
EliminarUn beso y feliz semana para ti también!
;))) Lo tiene en el bote, sin zapatos y con unos simples jeans, pero con un corsé... que atrapa.
ResponderEliminarBesos.
Jeje, muy lista la chica...jugó bien sus cartas!
EliminarGracias Alfred por llegar al nódulo del relato!
besos
Evidentemente tenés todos los recursos literarios parar concebir un relato, atraer al lector, desarrollar el suspense necesario, lograr el climax y posibilitar el desenlace que sorprende o no deja indiferente...
ResponderEliminarImpecable prosa, Niña Luna, elegante, plena de refinada sensualidad...
Abrazo admirado una vez más!!
Ay me alegro que te guste!
EliminarFue un desafío para mi también, porque no me sentía inspirada, al final gracias a la insistencia de Dulce empecé a barruntar algo que fuera ligero y entretenido, sin demasiadas vueltas.
Gracias una vez más mi querido amigo poeta, porque cuando hacés el comentario siempre dejás ver algo más de lo que quizás no percibo cuando escribo.
Eso tiene un enorme valor!
Gracias!
Un enorme abrazo!
Bella Luna, un relato excelente, apasionado, atrevido y delicado, con un final que promete, dar riendas sueltas a la imaginación, me encanto.
ResponderEliminarQue tengas un hermoso y feliz día
Besos bella
Hola!!
EliminarGracias Mathilde!
Qué bonito tu comentario! Muchísimas gracias...
Me encantó escribirlo y dejar el final a la imaginación del lector.
Feliz día para ti también!
Un beso grande guapa!
Bella Luna, paso a desearte un hermoso y feliz día.
ResponderEliminarBesitos bella amiga
Feliz fin de semana Mathilde!
EliminarGracias por estar siempre!
besitos!
Excelente relato... Todo lo que escribes con pasión es muy hermoso, querida Luna. Siempre es un placer leer tus palabras.
ResponderEliminarTienes muchísimo talento.
Un beso enorme para ti.
Muchísimas gracias Albino, es preciosa tu percepción del relato, y te la agradezco de todo corazón.
EliminarLa admiración es mutua.
Besos!
El chasquido de la fusta parece una invitación...mi imaginación está pensando un final.
ResponderEliminarAbrazos.
Ay sí!
Eliminaresa es la idea...que la imaginación deje las puertas abiertas!
Genial.
Un beso grande! Y gracias!
Te mueves de maravilla en el relato erótico, creativa imaginación y mucha elegancia.
ResponderEliminarme encantó. Un abrazo.
Muchas gracias!
EliminarQué precioso tu comentario...
Un abrazo para ti también!
El olvido fue la puerta para lo inolvidable.
ResponderEliminarSonrío ;)
Besos, querida amigui.
Ay siii... mejor sintetizado imposible!
ResponderEliminarTal cual!
Beso enorme!!!
Gracias bella!