A los que quedan:
Desde algún lugar en lo alto, veré como médicos y enfermeros se agolpan a mi alrededor.
Sacudirán mi pecho en busca del pulso que revele vida. Tubos y cánulas entrando
y saliendo de mi cuerpo. No van a poder.
Todo lo que hagan será inútil-Ya habré decidido. Mi corazón y mis motivos son
míos, yo seré el que se vaya.
-Déjenme ya!- Gritaré. Y no habrá remedio.
La dosis ingerida me garantiza el poder escribir esta carta premonitoria.
Sabré por fin si se ve una luz al final del túnel. Si hay túnel. Si acudirán a
mí, con los brazos abiertos los seres amados que ya no están.
-Y si no hay nada?- Me desafiaban una y otra vez en eternas horas de discusión.
- Y si todo se acaba de una vez?- Pues bien, ahí estaré para dar o quitar la
razón.
Cuando me encuentren ya estaré en el camino o en la nada.
Se habrán silenciado los relojes de mi tiempo.
O quizás la luz me cegará y caminaré hacia ella con la certeza de que nada ha
terminado.
Pero... Qué es lo que quiero encontrar en realidad? El poder comprobarlo aún a
costa de mi vida?
Porqué no?
Nadie me cree capaz de hacerlo. La vida ya no vale para mí. Y eso no tendrá
importancia, si la razón es mía.
No puedo dar pié a la duda, y el fuego que corroe mi garganta es lo único que
me hace sentir vivo. Esto y el desafío. Yo contra todos.
El túnel me espera al otro lado, no puede ser de otra manera. O sí?
Si no hay más nada habré perdido, pero cómo demostrarlo? De ninguna forma! Y
entonces qué?
Sólo para mí será suficiente. Quedarán con la duda y sólo yo seré el dueño de
la verdad.
De alguna manera habré ganado. La eternidad o el vacío será mi poder.
Y se elevará mi sombra sobre los lechos inocentes de los otros, más los huesos
enterrados gritarán los silencios que quedaron por vivirse.
Siento el frío hálito que sube por la boca de mi estómago, la náusea se nutre
de mi decisión irrevocable y pierdo por momentos la conciencia entre el espasmo
y la espera.
Voy a cerrar los ojos. Mi presente es pasado.
O futuro.
Quizás se trate solo de eso. Seguir las huellas que me indiquen hacia donde caminar ahora que parece que todo queda en suspenso. Aquí intento guarecerme. Es mi propio rincón,donde recibo a quienes quieran descansar un rato. Bienvenidos a todos.
Datos personales
viernes, 21 de noviembre de 2014
martes, 11 de noviembre de 2014
Y te vas...
Tu carnal soledad
fue mojándose
en las brumas
espumosas
de lo eterno.
de lo eterno.
Y en esa desnudez,
tu boca llena de pájaros
se olvidó de gritar
que no hay reposo
para el corazón enloquecido.
lunes, 13 de octubre de 2014
hiedra
En esta historia mínima,
donde la luna
cae de mis brazos
y se detiene
en esta piel
doblegada de deseo,
camino de puntillas
por el espacio
infinito de tu sexo.
Y ahí te quedas
detrás del pliegue crudo
de la distancia,
en el agrio conjuro
que me muerde
reclamándote,
y en el mudo acertijo
que a tientas
te desnuda
en mi memoria.
donde la luna
cae de mis brazos
y se detiene
en esta piel
doblegada de deseo,
camino de puntillas
por el espacio
infinito de tu sexo.
Y ahí te quedas
detrás del pliegue crudo
de la distancia,
en el agrio conjuro
que me muerde
reclamándote,
y en el mudo acertijo
que a tientas
te desnuda
en mi memoria.
domingo, 5 de octubre de 2014
martes, 23 de septiembre de 2014
Ancestros
Partir.
De pié , sin mirar atrás y una losa en el alma preñada de
futuro.
Después el grito. Después las partidas ancestrales de dolor
y separación. Duelo negro contra el mar inevitable, inexpugnable, helado.
Encendida la noche en su ostracismo, obligada prisión ,isla acotada en el pecho.
Y en esta absurda genealogía de dolor, ya no existen
horizontes donde refugiarse.
Las fronteras de ese abismo parten el pecho en dos, como una
daga maléfica, que separa la tierra y la piel de los que no habitan. La piel
deshojada del que parte, del que no volverá a oler su raíz.
Y todo se entierra en el silencio. No hablemos de
distancias, no hablemos de confines…todo está dentro de un absurdo hueco, que
te engulle sin remedio. Y no puedes llorar porque tu llanto es otro idioma que
ni tus ojos reconocen como propio.
De cada árbol una rama muerta que brota en una tierra
inesperada. Como esos besos que se dan al aire sin destino y no hay brazos
abiertos para recibirlos.
El desdibujo inenarrable del dolor… eso es. Un caos de
miradas perdidas, que desconocen lo que recuerdan, que se olvidan de lo ignoto,
amnésicas historias que no se cuentan más que en secreto.
Ay de la tierra abandonada. De la tierra yerma y herida que
te abandona, del barco que te aleja y se va muriendo en el horizonte de lo que
queda atrás. Ay de los hijos de los hijos; del retrato negro colgado en la
memoria, de los huesos enterrados en otro idioma.
Destierros. Lo que más amabas se resigna a la sombra donde
la torpeza del dolor no alcanza.
Entonces nos volvemos ciegos a ese pulso que late, donde
todo se vuelve olor.
( A mis bisabuelos, abuelos y a mi padre.
A mi y a mis hijos que logramos hacer luz de la partida)
A mi y a mis hijos que logramos hacer luz de la partida)
viernes, 12 de septiembre de 2014
Sea
Temblaba
como una lengua agónica
lamiendo los muslos de la noche.
Como mi sexo
que te añora.
Dame de beber
porque no tengo paz.jueves, 28 de agosto de 2014
la pequeña sin alas
Madre, de tus caderas estos dolores.
Parirme tiene algo de rabioso, algo inusitado, que estalla
en el útero dolido. Como un pozo , como un grito oscuro.
Y es tan larga la noche… dolor y negrura.
Y es tan larga la noche… dolor y negrura.
Oh madre, tengo tanto miedo.
Madre dolor, madre pariéndome. Transitando por la asfixia de
no nacer. Respirando el acre terror de no saber, de no poder, de soledad. Yo. Sola. Naciendo.
Sangre dolor y miedo. Madre que te vas, que no quieres.
Todo se hace grito madre, ayúdame a salir. Líquida oscuridad
en ese túnel que me atrapa como a un pájaro moribundo la mano asesina.
Madre, no grites que tengo miedo.
El llanto sagrado rompe el silencio. Tu boca implora y se
abre como un sudario que espera.
Sangre. Entresijos de la violenta noche pariéndome, pariéndonos.
Tu corazón está lejos, tus ojos ,ciegos. Tu fin o mi principio, desde el dolor
más carnal. Desde mi terror. Desde tu miedo.
Y mi asfixia de feto azul.
Todo se torna azul océano, azul sangre, azul muerte. Brama
la oscura noche su perfil más negro.
Siento la letal mano que me arranca de tu útero, me arrancan
a la vida. Y grito desde tu miedo. Es desde tu miedo negro y denso que te
pierdo.
Oh madre, y me dejas en el helado vivir de sombras, y mi
llanto no se oye. Soy yo la que se muere de amor y de frío sin tu abrazo. Soy
yo la que se asfixia de tanto amarte, la que no nace a la luz de tu mirada.
Es más el miedo y el terror de morir las dos sin habernos
amado.
Desgarrada pena, encerrada y azul de ahogo. No puedo
llamarte, y tú no estás. No puedo verte
desde la orfandad de mis ojos.
Amame madre desde tu sueño que tengo miedo y frío. Desde tu
dolor y tu angustia, tengo miedo madre. De ser lo que no somos, mi corazón
abandonado es como un cuervo de luto. Sin tu pecho. Sin tu cálido pecho. Sola
aquí en este espacio azul. Azul cristal. Azules tubos como pezones estériles.
Bésame madre, bésame en esta noche , que no tengo reposo. Que
estoy sola y sin calor. Mutilada. Sin tus amorosos brazos para cuidarme.
Pequeña y frágil. Húmeda de soledad y tristeza. Desvalida en
este desierto de aceros y bisturíes.
Donde estás? Desde tu sangre, duermes. Desde tu dolor. Desde
mi miedo.
Mírame madre con tus ojos azules. Sola tú, abandonada y
fría. Tu absoluto vientre, vacío.
Sola yo, abandonada y azul.
Libérame madre de mi cordón. Oh madre, con la feroz tijera.
Corta el lazo, en la doliente cruz . Donde está el amor? Donde tu pecho lechoso y
tibio? Donde mi aliento?
No encuentro tu mirada madre. De tus caderas mis dolores. Aquí
en el confín donde media mi vida, aún hay pájaros que lloran.
Donde habita la pequeña sin alas? Porque unas manos frías aún
me tocan el alma. Busco el aire.
Devuélveme mis alas, madre.
Sangre y miedo en la noche.
Devuélveme mis alas, madre.
Sangre y miedo en la noche.
Sangre y miedo madre.
lunes, 18 de agosto de 2014
Monica...
Te
dejaré partir
una vez
que haya llorado
todas
las lágrimas.
No hay
nada
que no
se haya tocado,
más la
luz
de mi
amor
te
llenará de fuerza.
Déjame
abrazarte
en esta
noche oscura
del
alma.
Déjame
que te cuide
desde
esta distancia
que no
puede
interponerse
entre
nosotras.
Y te
llevaré alivio,
te daré
consuelo,
será
como el agua
que
bendice,
sin
soltar nuestras manos
que se
aferran
con
amor y esperanza.
Déjame
que te cuide
hermana
mía.
Alma
elegida
desde
tantas vidas.
Déjame
que sea tu reposo,
descansa
tu cuerpo dolorido
sobre
mi espalda.
Sé mi
luz
en el
camino
como
tantas veces.
Con tu
risa inmensa,
con tus
ojos
que
tanto han mirado.
Deja
que te de las gracias
por ser
mi amiga
por ser
mi guía,
por
amarme
aún en
los peores tiempos,
por
abrir tus brazos
cuando
mi corazón
está
herido.
Hablemos
de amor
hermosa
amiga
hablemos
de amor
aunque
la noche
sea amarga.
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