Datos personales

Mi foto
© 2012 http://elrincondelaluna-lunaroja.blogspot.com.es/

viernes, 21 de noviembre de 2014

La carta nunca enviada

A los que quedan:

Desde algún lugar en lo alto, veré como médicos y enfermeros se agolpan a mi alrededor.
Sacudirán mi pecho en busca del pulso que revele vida. Tubos y cánulas entrando y saliendo de mi cuerpo. No van a poder.
Todo lo que hagan será inútil-Ya habré decidido. Mi corazón y mis motivos son míos, yo seré el que se vaya.
-Déjenme ya!- Gritaré. Y no habrá remedio.
La dosis ingerida me garantiza el poder escribir esta carta premonitoria.
Sabré por fin si se ve una luz al final del túnel. Si hay túnel. Si acudirán a mí, con los brazos abiertos los seres amados que ya no están.
-Y si no hay nada?- Me desafiaban una y otra vez en eternas horas de discusión.
- Y si todo se acaba de una vez?- Pues bien, ahí estaré para dar o quitar la razón.
Cuando me encuentren ya estaré en el camino o en la nada.
Se habrán silenciado los relojes de mi tiempo.
O quizás la luz me cegará y caminaré hacia ella con la certeza de que nada ha terminado.
Pero... Qué es lo que quiero encontrar en realidad? El poder comprobarlo aún a costa de mi vida?
Porqué no?
Nadie me cree capaz de hacerlo. La vida ya no vale para mí. Y eso no tendrá importancia, si la razón es mía.
No puedo dar pié a la duda, y el fuego que corroe mi garganta es lo único que me hace sentir vivo. Esto y el desafío. Yo contra todos.
El túnel me espera al otro lado, no puede ser de otra manera. O sí?
Si no hay más nada habré perdido, pero cómo demostrarlo? De ninguna forma! Y entonces qué?
Sólo para mí será suficiente. Quedarán con la duda y sólo yo seré el dueño de la verdad.
De alguna manera habré ganado. La eternidad o el vacío será mi poder.
Y se elevará mi sombra sobre los lechos inocentes de los otros, más los huesos enterrados gritarán los silencios que quedaron por vivirse.
Siento el frío hálito que sube por la boca de mi estómago, la náusea se nutre de mi decisión irrevocable y pierdo por momentos la conciencia entre el espasmo y la espera.
Voy a cerrar los ojos. Mi presente es pasado.
O futuro.



martes, 11 de noviembre de 2014

Y te vas...


Tu carnal soledad
 fue mojándose
en  las brumas espumosas
de lo eterno.
Y en esa desnudez,
tu boca llena de pájaros
se olvidó de gritar
que no hay reposo
para el corazón enloquecido.



lunes, 13 de octubre de 2014

hiedra

En esta historia mínima,
donde la luna
cae de mis brazos
y se detiene
en esta piel
doblegada de deseo,
camino de puntillas
por el espacio
infinito de tu sexo.

Y ahí te quedas
detrás del pliegue crudo
de la distancia,
en el agrio conjuro
que me muerde
reclamándote,
y en el mudo acertijo
que a tientas
te desnuda
en mi memoria.


domingo, 5 de octubre de 2014

Los pájaros

No podré morir
si quedan pájaros
destinados al silencio.
Porque desde la ventana rota
veré sus alas apagarse
esperando
el milimétrico segundo
en que como perlas negras
exhalen los suspiros.




martes, 23 de septiembre de 2014

Ancestros

Partir.
De pié , sin mirar atrás y una losa en el alma preñada de futuro.
Después el grito. Después las partidas ancestrales de dolor y separación. Duelo negro contra el mar inevitable, inexpugnable, helado. Encendida la noche en su ostracismo, obligada prisión ,isla acotada en el pecho.
Y en esta absurda genealogía de dolor, ya no existen horizontes donde refugiarse.
Las fronteras de ese abismo parten el pecho en dos, como una daga maléfica, que separa la tierra y la piel de los que no habitan. La piel deshojada del que parte, del que no volverá a oler su raíz.
Y todo se entierra en el silencio. No hablemos de distancias, no hablemos de confines…todo está dentro de un absurdo hueco, que te engulle sin remedio. Y no puedes llorar porque tu llanto es otro idioma que ni tus ojos reconocen como propio.
De cada árbol una rama muerta que brota en una tierra inesperada. Como esos besos que se dan al aire sin destino y no hay brazos abiertos para recibirlos.
El desdibujo inenarrable del dolor… eso es. Un caos de miradas perdidas, que desconocen lo que recuerdan, que se olvidan de lo ignoto, amnésicas historias que no se cuentan más que en secreto.
Ay de la tierra abandonada. De la tierra yerma y herida que te abandona, del barco que te aleja y se va muriendo en el horizonte de lo que queda atrás. Ay de los hijos de los hijos; del retrato negro colgado en la memoria, de los huesos enterrados en otro idioma.
Destierros. Lo que más amabas se resigna a la sombra donde la torpeza del dolor no alcanza.
Entonces nos volvemos ciegos a ese pulso que late, donde todo se vuelve olor.

( A mis bisabuelos, abuelos y a mi padre.
A mi y a mis hijos que logramos hacer luz de la partida)


viernes, 12 de septiembre de 2014

Sea

Temblaba
como una lengua agónica
lamiendo los muslos de la noche.
Como mi sexo
que te añora.

Dame de beber
porque no tengo paz.




jueves, 28 de agosto de 2014

la pequeña sin alas




Madre, de tus caderas estos dolores.
Parirme tiene algo de rabioso, algo inusitado, que estalla en el útero dolido. Como un pozo , como un grito oscuro.
Y es tan larga la noche… dolor y negrura.
Oh madre, tengo tanto miedo.
Madre dolor, madre pariéndome. Transitando por la asfixia de no nacer. Respirando el acre terror de no saber, de no poder, de soledad.  Yo.   Sola.   Naciendo.
Sangre dolor y miedo. Madre que te vas, que no quieres.
Todo se hace grito madre, ayúdame a salir. Líquida oscuridad en ese túnel que me atrapa como a un pájaro moribundo la mano asesina.
Madre, no grites que tengo miedo.
El llanto sagrado rompe el silencio. Tu boca implora y se abre como un sudario que espera.
Sangre. Entresijos de la violenta noche pariéndome, pariéndonos. Tu corazón está lejos, tus ojos ,ciegos. Tu fin o mi principio, desde el dolor más carnal. Desde mi terror. Desde tu miedo.
Y mi asfixia de feto azul.
Todo se torna azul océano, azul sangre, azul muerte. Brama la oscura noche su perfil más negro.
Siento la letal mano que me arranca de tu útero, me arrancan a la vida. Y grito desde tu miedo. Es desde tu miedo negro y denso que te pierdo.
Oh madre, y me dejas en el helado vivir de sombras, y mi llanto no se oye. Soy yo la que se muere de amor y de frío sin tu abrazo. Soy yo la que se asfixia de tanto amarte, la que no nace  a la luz de tu mirada.
Es más el miedo y el terror de morir las dos sin habernos amado.
Desgarrada pena, encerrada y azul de ahogo. No puedo llamarte, y tú no estás.  No puedo verte desde la orfandad de mis ojos.
Amame madre desde tu sueño que tengo miedo y frío. Desde tu dolor y tu angustia, tengo miedo madre. De ser lo que no somos, mi corazón abandonado es como un cuervo de luto. Sin tu pecho. Sin tu cálido pecho. Sola aquí en este espacio azul. Azul cristal. Azules tubos como pezones estériles.
Bésame madre, bésame en esta noche , que no tengo reposo. Que estoy sola y sin calor. Mutilada. Sin tus amorosos brazos para cuidarme.
Pequeña y frágil. Húmeda de soledad y tristeza. Desvalida en este desierto de aceros y bisturíes.
Donde estás? Desde tu sangre, duermes. Desde tu dolor. Desde mi miedo.
Mírame madre con tus ojos azules. Sola tú, abandonada y fría. Tu absoluto vientre, vacío.
Sola yo, abandonada y azul.
Libérame madre de mi cordón. Oh madre, con la feroz tijera. Corta el lazo, en la doliente cruz .  Donde está el amor? Donde tu pecho lechoso y tibio? Donde mi aliento?
No encuentro tu mirada madre. De tus caderas mis dolores. Aquí en el confín donde media mi vida, aún hay pájaros que lloran.
Donde habita la pequeña sin alas? Porque unas manos frías aún me tocan el alma. Busco el aire.
Devuélveme mis alas, madre.
Sangre y miedo en la noche.
Sangre y miedo madre.





lunes, 18 de agosto de 2014

Monica...


Te dejaré partir
una vez que haya llorado
todas las lágrimas.

No hay nada
que no se haya tocado,
más la luz
de mi amor
te llenará de fuerza.

Déjame abrazarte
en esta noche oscura
del alma.
Déjame que te cuide
desde esta distancia
que no puede
interponerse
entre nosotras.

Y te llevaré alivio,
te daré consuelo,
será como el agua
que bendice,

sin soltar nuestras manos
que se aferran
con amor y esperanza.

Déjame que te cuide
hermana mía.
Alma elegida
desde tantas vidas.
Déjame que sea tu reposo,
descansa tu cuerpo dolorido
sobre mi espalda.
Sé mi luz
en el camino
como tantas veces.
Con tu risa inmensa,
con tus ojos
que tanto han mirado.

Deja que te de las gracias
por ser mi amiga
por ser mi guía,
por amarme
aún en los peores tiempos,
por abrir tus brazos
cuando mi corazón
está herido.

Hablemos de amor
hermosa amiga
hablemos de amor
aunque la noche
sea amarga.