Los espacios que se abren
detrás de la memoria
clavan preguntas
en la oscura pupila,
y en cada esquina
de las derrotas
el desnudo inconsciente
es un cristal de olvido.
Cuando los pasos
se pierden
sin haber vuelto,
los delirios sangran,
y la bruma que devora
los sentidos
cierra para siempre
los rescoldos de luz.
En las dolorosas horas
que preceden la muerte
se empañan los espejos,
y la última mirada
libera lentamente
el sofocado aliento.
Se ha hecho perfume
el jazmín del patio.
clavan preguntas
en la oscura pupila,
y en cada esquina
de las derrotas
el desnudo inconsciente
es un cristal de olvido.
Cuando los pasos
se pierden
sin haber vuelto,
los delirios sangran,
y la bruma que devora
los sentidos
cierra para siempre
los rescoldos de luz.
En las dolorosas horas
que preceden la muerte
se empañan los espejos,
y la última mirada
libera lentamente
el sofocado aliento.
Se ha hecho perfume
el jazmín del patio.
(a mi padre, Luis)




