Dejé de odiarme
Cuando comencé a vivir.
Deshice la mirada
del espejo,
y fui a buscarme
donde pudiera
hallar el camino
de regreso a mi memoria.
Dejé de odiarme
el mismo día en que
se hizo carne
la necesidad
de serme para mí,
oasis y tormenta
grito y mansedumbre
hembra y desgarro.
Mi propio desarraigo de la piel.
Debería pedirme perdón
por cada vez que no pude
quererme un poco más.
Perder el juicio y las palabras
que dijera en silencio
para nadie.
Cuando comencé a vivir.
Deshice la mirada
del espejo,
y fui a buscarme
donde pudiera
hallar el camino
de regreso a mi memoria.
Dejé de odiarme
el mismo día en que
se hizo carne
la necesidad
de serme para mí,
oasis y tormenta
grito y mansedumbre
hembra y desgarro.
Mi propio desarraigo de la piel.
Debería pedirme perdón
por cada vez que no pude
quererme un poco más.
Perder el juicio y las palabras
que dijera en silencio
para nadie.

