Doy de comer
a los pájaros,
pequeñas sombras
rondando el patio.
Alba de suaves plumajes
que siembran el cielo
de dudas y milagros.
Llevan nombres
ahuecados en las alas.
Miro
como si el aire
se detuviera
sobre mis manos
cuando las rozan
picoteando las migas de pan.
Intento evocar
el aleteo sutil.
Cristales infinitos
sobre mi falda.
(imagen recogida en Google)

